La resignificación de símbolos nacionales en La Bandera de Chile (1991)

Júlia de Andrade Fernandes Francisco

Resumen: El ensayo analiza la resignificación de símbolos nacionales en La Bandera de Chile (1991) de Elvira Hernández, en el contexto de las dictaduras latinoamericanas. Su objetivo central es desestabilizar el significado oficial de la bandera chilena, transformándola en una metáfora del sufrimiento, la exclusión y la violencia estatal. El referencial teórico principal es el análisis de Zaldívar (2003), que permite comprender la ruptura simbólica propuesta. Los resultados muestran que la obra subvierte el lenguaje oficial, humanizando la bandera y presentándola como una “antibandera” que cuestiona su función de cohesión nacional, exponiendo cómo los símbolos pueden ocultar exclusiones y violencias. La conclusión es que la obra de Hernández posee una profunda carga simbólica y política, invitando a una revisión crítica de todos los signos instrumentalizados para excluir y dominar, trascendiendo el contexto chileno específico.

Palavras-Chave: Bandera; Dictadura chilena; Elvira Hernández.

Resumo: Este ensaio analisa a reinterpretação de símbolos nacionais em La Bandera de Chile (1991), de Elvira Hernández, no contexto das ditaduras latino-americanas. Seu objetivo central é desestabilizar o significado oficial da bandeira chilena, transformando-a em metáfora de sofrimento, exclusão e violência estatal. O principal referencial teórico é a análise de Zaldívar (2003), que permite a compreensão da ruptura simbólica proposta. Os resultados mostram que a obra subverte a linguagem oficial, humanizando a bandeira e apresentando-a como uma “anti-bandeira” que questiona sua função de coesão nacional, expondo como os símbolos podem ocultar a exclusão e a violência. A conclusão é que a obra de Hernández possui uma profunda carga simbólica e política, convidando a uma revisão crítica de todos os signos instrumentalizados para excluir e dominar, transcendendo o contexto chileno específico.

Palavras-Chave: Bandeira; Ditadura chilena; Elvira Hernández.

1. Introducción

En el contexto de las dictaduras latinoamericanas, los símbolos nacionales han sido frecuentemente utilizados como instrumentos de legitimación del poder autoritario. En La Bandera de Chile (1991), Elvira Hernández subvierte esta lógica al resignificar uno de los emblemas más representativos de la nación: la bandera. La tesis central de este ensayo sostiene que, a través de una poética visual y crítica, Hernández desestabiliza el significado oficial del símbolo patrio y lo transforma en una metáfora del sufrimiento, la exclusión y la violencia ejercida por el Estado chileno durante la dictadura militar.

Para desarrollar esta tesis, se analizan tres dimensiones fundamentales: primero, se contextualiza la trayectoria de la autora y la historia de publicación de la obra; en segundo lugar, se examina el uso político de los símbolos nacionales en regímenes autoritarios, con una breve énfasis en el caso chileno; por último, se estudian los recursos discursivos y visuales por medio de los cuales La Bandera de Chile reconfigura la bandera como un espacio de denuncia, resistencia y reapropiación simbólica. Para ello, se toma como principal referencia crítica el análisis de Zaldívar (2003), que permite comprender la ruptura simbólica propuesta por Hernández desde una perspectiva literaria e ideológica.

2. Elvira Hernández y La Bandera de Chile

La bandera de Chile (1991) fue escrita por Elvira Hernández, seudónimo de María Teresa Adriasola. La autora cursó estudios de Filosofía en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile hasta 1973. Tras el Golpe de Estado de 1973 retomó su formación académica en 1975, incorporándose al Departamento de Estudios Humanísticos de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, donde estudió Literatura. En 1979 fue detenida por la Central Nacional de Informaciones (CNI), que la confundió con otra militante, y permaneció recluida en el cuartel Borgoño por un corto período de tiempo.

Como su detención fue producto de un error de identidad, la autora no sufrió torturas ni agresiones físicas. Sin embargo, la violencia implícita en el arresto y la incertidumbre sobre lo que podría suceder tuvieron consecuencias psicológicas significativas. Además, su decisión de permanecer en Chile durante la dictadura confiere a su obra una perspectiva interna sobre la deshumanización que caracterizó ese período.

La bandera de Chile fue escrita originalmente en 1981 y comenzó a circular de manera clandestina a través de copias mimeografiadas. Sin embargo, sólo en 1991 fue publicada oficialmente en Buenos Aires. Su circulación restringida respondió al contexto político chileno bajo la dictadura de Augusto Pinochet, un periodo marcado por la represión, la censura y el control del aparato cultural por parte del Estado.

A partir de la década de los noventa, la obra adquirió visibilidad nacional como símbolo de resistencia, al mismo tiempo que despertó interés en el ámbito académico, convirtiéndose en objeto de múltiples análisis literarios. Además, alcanzó proyección internacional, con traducciones al inglés, alemán y francés.

Esta obra se inscribe en el campo de la poesía visual y política. Se trata de un texto fragmentario, compuesto por estrofas autónomas que se disponen gráficamente para evocar el ondear de una bandera. Estos elementos visuales son intencionados: las estrofas breves generan una sensación de discontinuidad, mientras que los espacios en blanco remiten a ideas de silencio, censura y ausencia.

La obra se caracteriza por la subversión del lenguaje oficial, apropiándose de frases del discurso patriótico empleado durante la dictadura para resignificarlas. Este uso del lenguaje se evidencia en las referencias a la bandera, los soldados, el pueblo y otros símbolos nacionales. Además, algunos poemas se caracterizan por la ironía y tienen la habilidad de movilizar un sentimiento de denuncia y tristeza en sus momentos más sarcásticos.

3. El uso de los símbolos nacionales en contextos autoritarios

Antes de analizar cómo la autora representa la bandera en su obra, conviene detenernos brevemente en el uso de los símbolos nacionales en contextos autoritarios, ya que este trasfondo permite comprender mejor las estrategias críticas empleadas por Hernández. El uso de esos símbolos no es una práctica reciente. A lo largo de la historia han sido empleados para promover una dicotomía ilusoria en la sociedad: por un lado, quienes defienden la patria; por otro, aquellos que al rechazar la visión impuesta son automáticamente considerados enemigos (Rodrigues, 2022).

En el caso específico de Chile, el nacionalismo ha estado presente desde la formación del Estado-nación, siendo concebido como una fuerza política capaz de mantener la cohesión social (Zárate, 1997, p. 56). Incluso entre sectores opositores al gobierno vigente, el sentimiento nacionalista y el orgullo por la patria fueron movilizados. Esta apropiación simbólica también se evidencia en movimientos disidentes de orientación fascista, como El Movimiento Nacional Socialista (MNS), inspirado en el nazismo alemán pero con características propias, que protagonizó un intento fallido de golpe de Estado en 1938, conocido como la Matanza del Seguro Obrero. Este episodio provocó un fuerte rechazo popular hacia el nacionalismo extremista. Posteriormente, en 1946, el discurso nacionalista fue retomado por los ‘Estanqueros’, un grupo conservador liderado por Jorge Prat, y más adelante, por el régimen militar instaurado tras el golpe de 1973 (Zárate, 1997, p. 57–58).

Así, es interesante pensar que uno de los símbolos nacionales más emblemáticos es la bandera. Este es un elemento de identidad colectiva que trasciende divisiones regionales, sociales y de género. Mientras otros símbolos nacionales pueden variar según la región, por ejemplo, lo que representa la nación para alguien de Santiago puede ser diferente de lo que representa para alguien del norte o del sur del país, la bandera permanece igual para todos: hombres, mujeres, niños, mayores, ricos y pobres. Es precisamente esta universalidad la que confiere a la bandera un papel simbólico en la obra de Hernández.

4. Los recursos discursivos en La Bandera de Chile

En La Bandera de Chile, la bandera chilena es construida como una metáfora crítica sobre la propia nación. Lejos de representar unidad, identidad colectiva o sentido de pertenencia, como tradicionalmente se espera de un símbolo nacional, la bandera aparece como una figura solitaria, desplazada y vaciada de sentido. A lo largo del libro, este símbolo se humaniza y se presenta en un estado de sufrimiento, marcado por el abandono, el olvido y el silencio. A través de este proceso de antropomorfización, la bandera rompe con su función simbólica original, dejando de ser un mero instrumento del relato oficial del nacionalismo autoritario, para convertirse en un sujeto poético que adquiere significados propios, muchas veces en contradicción con los valores que históricamente le fueron impuestos. Como concluye Zaldívar, el texto no propone simplemente una reinterpretación del símbolo nacional, sino una ruptura radical con su canon representativo:

Podríamos afirmar, por lo tanto, y usando algo de la jerga académica, que este objeto construido por palabras reescribe el modelo tradicional, pues desarticula el canon de la representación banderil, tanto en su significante, como en su significado. Como también podríamos afirmar, ahora en términos parrianos, que más que frente a una bandera, estaríamos, al parecer, frente a una antibandera. (Zaldívar, 2003, p. 206).

Esta noción de “antibandera” no solo cuestiona el símbolo en sí, sino que subvierte la función histórica de los emblemas patrios como herramientas de cohesión nacional. En este sentido, la obra de Hernández no destruye el símbolo, sino que lo convierte en un espacio de resistencia y reapropiación simbólica.

En el fragmento “La Bandera de Chile no dice nada sobre sí misma” (Hernández, 1991, p. 9), se evidencia la naturaleza construida y arbitraria de los símbolos nacionales, sugiriendo que sus significados no son naturales ni inmutables, sino producto de discursos políticos que pueden, y deben, ser cuestionados. Hernández, al desestabilizar el símbolo de la bandera, interrumpe la continuidad de la imaginación nacional autoritaria, evidenciando que los símbolos patrióticos también pueden ocultar exclusiones y violencias históricas.

La denuncia poética se intensifica en el pasaje que dice: “Una ignorancia padre áurea a la Bandera de Chile / no importa ni madre que la parió” (Hernández, 1991, p. 10). Aquí, la autora deja al descubierto la ignorancia colectiva sobre el verdadero contenido simbólico de la bandera, sugiriendo que fue adoptada sin cuestionamiento, como un artefacto vacío. Esta crítica se intensifica cuando la voz poética declara que “La Bandera de Chile es extranjera en su propio país” (Hernández, 1991, p. 20), revelando un distanciamiento profundo entre el símbolo y los sujetos que supuestamente representa. La bandera, entonces, deja de ser un símbolo de inclusión nacional para convertirse en un marcador de exclusión:

La Bandera de Chile de Elvira Hernández no es un emblema ni signo de victoria y autoafirmación para todos, sino un objeto conflictivo que provoca una disputa permanente. Es un símbolo ambiguo en el que coexisten los contrarios, pues es tanto la que lanza la piedra para resistir, como la que se encapucha y delata al amigo; es tanto la que habla y ordena, como la que permanece amordazada, la que es silenciada pero que también somete al silencio (Zaldívar, 2003, p. 206).

Además, la obra evidencia cómo la bandera, supuestamente universal, es apropiada por proyectos políticos específicos y, por ello, deja de pertenecer a todos. La bandera se convierte en una imagen saturada de nacionalismo represivo, utilizada para dividir a la sociedad entre “verdaderos patriotas” y “enemigos de la nación”. Hernández responde a este escenario con una poética de la ruptura, reconfigurando el símbolo nacional como un espacio de cuestionamiento y resistencia.

Finalmente, debemos pensar por qué La Bandera de Chile sigue siendo relevante en la actualidad. A pesar de llevar un título bastante específico, la obra trasciende la figura de la bandera y de Chile, e invita al lector a reflexionar sobre los significados atribuidos a los símbolos nacionales en diferentes contextos alrededor del mundo. En este sentido, las palabras de Zaldívar sintetizan de forma contundente el poder crítico y atemporal de la obra:

Pienso que La Bandera de Chile de Elvira Hernández no es un poema que se agote en una función meramente de denuncia circunstancial, sino un texto lúcido que cuestiona signos colectivos de representación de todos los tiempos. Al mostrarnos, a través de la palabra escrita convertida en poema, que la bandera no es un símbolo inocente, no puedo dejar de desplazar la no inocencia del símbolo bandera, a la no inocencia de todos los símbolos en cuanto objetos construidos por palabras (Zaldívar, 2003, p. 207).

5. Consideraciones finales
En definitiva, La Bandera de Chile, de Elvira Hernández, se configura como una obra poética de profunda carga simbólica y política, que subvierte los sentidos tradicionales atribuidos a los emblemas nacionales. A partir de una perspectiva interna al contexto dictatorial chileno, la autora reconfigura la bandera como una metáfora crítica de la nación, despojándola de su función cohesionadora para transformarla en un espacio de denuncia, memoria y resistencia. Asimismo, el análisis del uso político de los símbolos patrios en regímenes autoritarios, tanto en Chile como en otros contextos históricos, permite comprender la originalidad de la propuesta de Hernández. Su obra no solo cuestiona un símbolo nacional específico, sino que invita a revisar críticamente todos aquellos signos que, bajo la apariencia de universalidad, han sido instrumentalizados para excluir, silenciar y dominar.

Referencias

HERNÁNDEZ, Elvira. Memoria Chilena:1951. Disponible en: <https://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-3405.html>. Acceso en: 10 de noviembre de 2025.

HERNÁNDEZ, Elvira. La bandera de Chile. Libros de Tierra Firme, 1991.

BIBLIOTECA NACIONAL DE CHILE. La bandera de Chile: Memoria Chilena. Disponible en: <https://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-93646.html>. Acceso en: 10 de noviembre de 2025.

MUJERES BACANAS. Elvira Hernández (1951). Disponible en: <https://mujeresbacanas.com/elvira-hernandez-1951>. Acceso en 10 de noviembre de 2025.

BERRINCHEEDICIONES.Perfil Elvira Hernández. Disponible en: <https://www.berrincheediciones.com/perfil-elvira-hernandez>. Acceso en: 10 de noviembre de 2025.

RODRIGUES, A. R. A extrema direita e a captura de nossos símbolos nacionais. Disponible en: <https://www.brasil247.com/blog/a-extrema-direita-e-a-captura-de-nossos-simbolos-nacionais>. Acceso en: 10 de noviembre de 2025.

VILELA, S. A quem pertencem os símbolos nacionais? Disponible en: <https://www.dw.com/pt-br/a-quem-pertencem-os-s%C3%ADmbolos-nacionais/a-63589788>. Acceso en: 10 de noviembre de 2025.

ZALDÍVAR, M. I. ¿QUÉ ES UNA BANDERA Y PARA QUÉ SIRVE? A PROPÓSITO DE LA BANDERA DE CHILE DE ELVIRA HERNÁNDEZ. Anales de Literatura Chilena, p. 203–208, 2003.

ZARATE, V. NACIONALISMO, DIREITA E FORÇAS ARMADAS: CHILE 1938-1973. Estudos de Sociologia, p. 55–70, 1997.